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Cuando un familiar alcohólico no se reconoce como tal y la familia desea que inicie un tratamiento los psicólogos aconsejamos en marcha un proceso de colaboración con el resto de la familia para obtener la aceptación del tratamiento por parte del adicto.
Las familias son un recurso poderoso. Son capaces por sí solas de realizar gran parte de la labor terapéutica gracias a los recursos con los que cuentan. Además, las familias de alcohólicos operan muchas veces de facilitadoras de la adicción. Por eso es importante abordar a estas personas en el estado en que se encuentran.
La familia debe ponerse de acuerdo sobre alguna sanción grave que aplicarán al alcohólico si este se niega a recibir tratamiento. En segundo término, recomendamos consultar con un profesional de la salud que se haya especializado en el tema. Aconsejamos que la intervención sea de carácter ambulatorio y no estamos a favor de la internación.
Contactarse con un centro asistencial en el que trabajen con la familia, amigos del alcohólico es lo ideal. Es indispensable que la red social del alcohólico se movilice y asista a las reuniones aún si el alcohólico se resiste a hacerlo.
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