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| Afrontar la enfermedad |
Todo trastorno o enfermedad debe considerarse como un fenómeno simultáneamente biológico, psicológico y social. Se deben descartar las hipótesis que plantean que lo biológico o genético tiene mayor preponderancia sobre lo psicológico o a la inversa: que lo psicológico predomina por sobre lo biológico.
Partiendo desde esta perspectiva el planteo de que toda enfermedad física puede ser abordada con tratamiento psicológico y médico presupone un abordaje multidisciplinario y brinda, de acuerdo a los resultados de varias investigaciones, mejores posibilidades de recuperación y adaptación a la enfermedad.
El tratamiento psicológico para pacientes enfermos (cáncer, SIDA, psicosomáticas, diabetes, fracturas) tiene como objetivo mejorar la calidad de vida y la adaptación tanto de la persona enferma como de los miembros de su familia a la enfermedad.
s importante considerar y evaluar el estilo de afrontamiento y el nivel de ajuste o adaptación propio ante la enfermedad. Por estilo de afrontamiento se entiende el conjunto de habilidades y competencias que posee la persona para manejar situaciones estresantes o problemáticas. Por ejemplo, las personas con un estilo de afrontamiento evitativo, ante el diagnóstico de la enfermedad serán proclives a callar o negar todo lo que a ella respecta, además evitarán informarse sobre los procedimientos quirúrgicos o pasos del tratamiento. Quien tenga un estilo de afrontamiento más activo procurará leer la mayor cantidad de información posible y acosará a los especialistas con preguntas.
En la vida diaria se observa que hay personas que parecen ser más capaces que otras para enfrentar ciertos problemas. Generalmente se dice que son "más fuertes", "más capaces". Pero la verdad es que esta habilidad se aprende. La propuesta de esta sección es enseñarle a enfrentar la enfermedad como una problema más de la vida diaria y para ello el punto de partida es una actitud proactiva, optimista y sobretodo competente.
El estilo de afrontamiento y el nivel de adaptación a la enfermedad depende en gran medida:
- del grado de patología,
- de la etapa del ciclo vital,
- de los efectos de los tratamientos (cirugía, quimioterapia, radioterapia, etc.),
- del nivel y modo de información que reciba,
- del apoyo social y recursos ambientales,
- así como de las competencias del paciente para hacer frente al estrés y la disponibilidad de tratamiento psicológico.
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Modos en que la enfermedad afecta al cuerpo
- Dolor o malestar.
- Discapacidad.
- Estética.
- Cambios anatómicos.
- Limitaciones funcionales.
- Fatiga.
- Debilidad.
El modo en que la enfermedad afecta el área psicosocial
- En la imagen de sí mismo.
- En el estado de ánimo.
La relación con otras personas significativas.
- La sensación de autonomía y libertad.
- La evaluación de las alternativas para la vida.
- En la reorganización de prioridades
- En la planificación y el logro de las metas futuras.
- En el estilo personal.
Objetivos que uno debe proponerse:
- Aliviar los síntomas de la enfermedad y el malestar emocional.
- Expresar los propios sentimientos. Aceptando que es normal la aparición de reacciones negativas como la ira, depresión o sentimientos de vulnerabilidad como parte de toda situación estresante.
- Hacer el duelo por las pérdidas en cuanto a planes, y funcionamiento físico. Establecer nuevas metas realistas.
- Intentar seguir el mismo estilo de vida antes de la aparición de la enfermedad. Maximizar la calidad de vida. Planificar el uso del tiempo y reorganizarlo en función de las actividades cotidianas incorporando los tratamientos necesarios. Aprender a convivir con la enfermedad.
- O cambiar ciertas actividades cotidianas. Muchas personas tienen que aceptar que deben relegar varias tareas o que simplemente deben dejar algunas e intentar reemplazarlas por otras. Por ejemplo, las personas acostumbradas a una actividad deportiva exigente probablemente se vean obligadas a reemplazarla por otras de tipo más tranquilo.
- Muchos se ven obligados a pedir licencia o dejar sus trabajos. Esto contribuye a disminuir sus autoestima y las hace aun más vulnerables a la enfermedad. Tal vez sea el momento para dedicarse a lo que siempre han querido, pero nunca tuvieron tiempo. Clases de pintura, cerámica, manualidades y yoga son recomendadas, así como también la asistencia a distintos cursos de especialización en su profesión. La adquisición de nuevos intereses y nuevos talentos ayuda a atravesar la etapa de la enfermedad.
- Comprender el propio estilo de afrontamiento frente a situaciones estresantes. Tomar las decisiones más adecuadas con respecto al tratamiento.
- Aumentar la sensación de control sobre la propia vida. La creencia de que uno puede luchar contar su enfermedad y no permitirle que tome control de su vida es parecido a pelear contra un enemigo. Para poder ganar es necesario poder creer que uno puede ganar. Los deportistas suelen prepararse física y mentalmente para competir. Y esto es justamente lo que se necesita para superar una enfermedad y muchos lo llaman: espíritu de lucha. Acepte el diagnóstico, pero desafíe el pronóstico.
- Preservar las relaciones sociales.
- Es importante el cuidado de la imagen corporal, dado que la mayoría de las personas que atraviesan serias enfermedades tienden a dejar de cuidar su aspecto, o éste se ve alterado por una intervención quirúrgica. Esto repercute aun más en su estado de ánimo y su autoestima. Es muy probable que su mal aspecto les dificulte la interacción con los demás y perjudique una fuente de apoyo. Las personas enfermas tienden a aislarse socialmente. Mejorar su imagen así como su funcionamiento autónomo e independiente es de suma importancia.
Consecución de objetivos
- Para conseguir felicidad y salud es necesario proponerse y conseguir objetivos que satisfagan las necesidades propias. Luchar para conseguir estos objetivos equivale a afirmar que cada uno ha de encargarse de su propia vida, en lugar de dejar que la vida se encargue de cada cual.
Si la persona no posee una imagen clara de a dónde quiere ir, su deseo se verá frustrado y tendrá la sensación de que su vida no tiene sentido ni dirección. O también puede visualizar objetivos negativos. Puede verse infeliz, sin creatividad, enfermo, con dolor, fracasado. La tendencia natural a pretender los objetivos visualizados contribuirá a que se hagan realidad. Dado este poder innato, visualizar objetivos positivos es tan importante para lograr la felicidad como una buena alimentación lo es para conseguir la salud física.
El primer paso para establecer los objetivos es conocer lo que uno quiere obtener de la vida. Lo importante es tener objetivos positivos, y no tener siempre los mismos objetivos.
- Informarse. Los pacientes informados correctamente muestran una mejor adaptación a largo plazo, aunque no de forma inmediata. Lo desconocido genera incertidumbre y la incertidumbre miedo.
La información debe contener por lo menos:
- El diagnóstico y las características de la enfermedad.
- Características de los procedimientos de diagnóstico y tratamiento, las razones por las que se aplican y los resultados benéficos.
- Los efectos colaterales de los tratamientos, tipos de incidencia y estrategias y medios para disminuir o paliar los efectos negativos.
Debe estar administrada por el especialista del área en cuestión, de manera que las características y curso de la enfermedad han de ser comunicados por el psicólogo. La tendencia es que al principio la información se da por medio de la conversación, pudiendo complementarse mediante folletos, películas o información provenientes de otras personas que hayan pasado por una experiencia similar (en este caso es imprescindible un estas personas estén entrenadas).
Sin embargo no todas las personas desean mantenerse informadas, esto depende del estilo de afrontamiento propio. Algunos prefieren no saber nada, o evitar la existencia de la enfermedad. Otros, en cambio, quieren saber todo acerca de los procedimientos quirúrgicos y la medicación.
- Prepararse para la hospitalización y tratamientos. Con el objetivo de reducir la ansiedad y el impacto estresor que conllevan y adquirir respuestas adaptativas a esta situación. Se deben controlar las reacciones emocionales y los repertorios de afrontamiento ante la hospitalización y la cirugía. Para aprender a hacer frente a estas situaciones estresantes se puede aprender a utilizar técnicas como la relajación, distracción y visualización.
- Aprender a controlar el dolor. El dolor es un mecanismo de supervivencia importante. Un dolor agudo es una señal de peligro que indica que algo no funciona bien y que hay que hacer algo para solucionarlo. Pero ciertos dolores crónicos, como la artritis u otro tipo de dolores, como la rotura de un brazo, no poseen este sentido de supervivencia después de iniciar un tratamiento adecuado. El dolor crónico molesta, socava la energía e interfiere en las actividades cotidianas de al persona.
Pero el dolor no sólo se experimenta físicamente (sensaciones físicas), sino también emocionalmente (sentimientos emocionales) y cognitivamente (pensamientos).
Técnicas para establecer objetivos
Cree películas mentales
Esta es una buena técnica para usar cuando una persona puede visualizarse a sí misma habiendo alcanzado el objetivo, pero no puede imaginar los pasos concretos para conseguirlo. Para hacer películas mentales escriba una información clara del objetivo, y:
- Colóquese e n una posición cómoda y realice ejercicios de relajación.
- Cierre los ojos y adopte una posición pasiva, receptiva.
- Imagine una pantalla de cine. Proyecte su imagen sobre la pantalla mientras alcanza con éxito el objetivo. Véase y óigase disfrutando el éxito.
- Pase la película hacia atrás durante unos diez segundos. Observe y escuche lo que le condujo a seguir su objetivo. Si revisa estos diez segundos sin lograr imágenes claras, realice una inspiración profunda, amplia, retroceda al final de la película. Vuelva a pasarla hacia atrás durante diez segundos. Continúe practicando hasta que vea y oiga vívidamente las escenas de los pasos anteriores que llevo a cabo.
- Pregúntese a sí mismo "¿Es posible que consiga mi objetivo actuando de esta manera?". No se pregunte: "¿Quiero hacer estas cosas?" Recuerde que si realmente quiere alcanzar el objetivo, hay que probar algo nuevo, algo fuera de lo normal. Si no puede hay que dejar la pantalla en blanco y pasar otra película.
- Ahora introdúzcase en la película. Viva del principio al fin las escenas que le conducen al éxito. Imagínese a sí mismo actuando, hablando, experimentando todos los pasos que realizará.
- Regrese paulatinamente al presente, sintiéndose animoso, seguro y decidido a efectuar el primer paso. Abra los ojos.
Técnicas para hacer frente a situaciones estresantes
Interrupción del pensamiento
La interrupción del pensamiento actúa como una técnica distractora, reduciendo la probabilidad de que aparezca el mismo pensamiento una y otra vez, las emociones negativas quedan cortadas antes de que puedan surgir. A veces incluso se recomienda que la persona cambie estos pensamientos negativos por positivos. Se indica que cuando comienzan a aparecer estos pensamientos la persona diga "basta" subvocalmente. Una vez que esto se domina se pueden sustituir los pensamientos estresantes por otros más positivos.
Técnicas distractoras
Otro método es llevar a acabo actividades placenteras (como por ejemplo ver televisión, escuchar radio, hacer ejercicio físico, armar rompecabezas, etc.) en momentos de depresión o ansiedad. Esto permite dirigir la atención hacia otro tipo de estímulos y evitar las emociones negativas.
Relajación
La ventaja de esta técnica reside en la demostrarle a la persona que es capaz de controlar su propio cuerpo. Reduce la ansiedad y tensión, al mismo tiempo que favorece su autoimagen. La relajación progresiva ayuda a controlar el dolor de dos maneras:
- Reduce la tensión muscular.
- Desvía la atención lejos del dolor.
Es imposible estar relajado y tenso al mismo tiempo. Se puede aprender a sacar ventaja de esta conexión directa fisiológica entre el cuerpo y la mente.
- Primer día: Aprenda a relajar los músculos de las manos, brazos y bíceps. Relaje y distienda los músculos. Mientras se relaja repítase: "Alejo la tensión …"
- Segundo día: Se aprende a relajar el cuello, la cabeza y los hombros. Arrugue la frente tan fuerte como pueda, frunza el ceño, apriete la mandíbula, apriete la lengua contra el paladar. Luego de un rato relájese y sienta la diferencia. Repita lo mismo con la cabeza y los hombros.
- Tercer día: Se aprende a relajar el pecho, el estómago, la parte baja de la espalda. Estas áreas si están tensionadas afectan a la respiración. Mantenga su cuerpo lo más relajado posible al mismo tiempo que exhala e inhala lentamente y permitiendo que el aire salga de sus pulmones silbando.
- Cuarto día: Se aprende a relajar las piernas, las nalgas, pantorrillas y pies. Tense estas partes de su cuerpo como lo ha hecho los días anteriores y luego relájese y sienta la diferencia.
Recuerde respirar profundamente al realizar los ejercicios de relajación.
Visualización
Sentado o acostado con los ojos cerrados, se empieza usando las habilidades de relajación adquiridas, para relajar progresivamente todos los músculos del cuerpo.
Cuando consiga la relajación total imagine que se encuentra en el lugar que usted más desee. Por ejemplo, puede ser una playa del caribe y usted puede estar recostado sobre la arena caliente mirando el cielo azul y sintiendo la brisa del mar que despeina su cabello. Es importante que se concentre para lograr recordar la escena con todos sus sentidos. Poco a poco tiene que intentar introducirse cada vez más en aquel lugar imaginado y sentir en cada parte de su cuerpo las distintas sensaciones.
Practique esto varias veces hasta estar relajado y lograr alcanzar abstraerse de la realidad por completo. Es importante manejar la técnica con facilidad para cuando deba enfrentarse a una situación estresante.
Técnicas para controlar el dolor
Visualización para el control del dolor
La visualización sirve tanto para controlar el dolor así como también los sentimientos negativos (como pueden ser la ansiedad y miedo frente a una intervención quirúrgica o sentimientos de vulnerabilidad e impotencia que suelen aparecer en una persona enferma).
Ayuda a disminuir el dolor, redirigir la atención y reducir la tensión muscular.
Los ejercicios de visualización actúan directamente sobre los aspectos emocionales y cognitivos de la propia experiencia del dolor, aprovechándose de la habilidad para entender a interpretar la vida real en forma simbólica. Pueden usarse los siguientes ejercicios para transformar el dolor en imágenes visuales que pueden, una vez en la imaginación, ser manipuladas.
Tamaño y forma
- Apreciar cualquier sensación dolorosa que exista en el cuerpo.
- Dar forma y tamaño al dolor.
- Incrementar su forma gradualmente hasta que sea tan grande como se pueda imaginar.
- Hacerlo decrecer lentamente, más y más, hasta que vuelva a su tamaño original.
- Lentamente, hacerlo enorme una vez más.
- Esta vez, cuando se haga decrecer gradualmente, dejar que vuelva a su tamaño original y después proseguir disminuyéndolo hasta que desaparezca definitivamente.
- Apreciar cualquier cambio respecto a la intensidad del dolor.
Ejemplo: Perla se imaginaba su dolor de cabeza como una línea quebrada de unos quince centímetros de largo. Lo visualizó haciéndolo tan grande que ocupaba completamente su campo de visión. Cuando lo disminuyó por segunda vez, precisó de unos tres minutos para reducirlo a un diminuto punto que finalmente desapareció.
Luces de colores
- Apreciar el dolor que hay en el cuerpo.
- Imaginar que el área que produce dolor desprende una intensa luz roja.
- Imaginar que del resto del cuerpo emana una luz blanco-azulada fría y relajante.
- Cambiar la luz roja por la blanca-azulada y dejar que una fresca ola de relajación tranquilizadora fluya por el área dolorida.
- Cambiar toda la luz blanca por la luz roja y sentir una ola de cálida relajación fluir por el cuerpo.
- Cambiar la luz roja por la luz blanca-azulada y dejar que el cuerpo disfrute del estado de relajación fresco y tranquilizador.
- Notar algún cambio en la intensidad del dolor.
Color, forma y distancia
- Apreciar el dolor que hay en el cuerpo.
- Dar a este color una forma y color.
- Cambiar la forma y el color del dolor.
- Distanciarse mentalmente de esta nueva forma coloreada, hasta que esté fuera de la conciencia.
- Note si hay algún cambio en la intensidad del dolor.
Dolor versus símbolos de relajación
- Observar el dolor que hay en el cuerpo.
- Dar un símbolo a este dolor.
- Dar un símbolo al concepto de relajación.
- Dejar que estos símbolos interactúen de tal forma que se contrarreste el símbolo del dolor.
- Notar si hay algún cambio en la intensidad del dolor.
Ejemplo: Ana imaginó su dolor de cabeza como una ajustada banda de acero alrededor de la cabeza. Su símbolo de relajación era una varita mágica que lanzaba la vanda al espacio. Cuando la banda voló por los aires se convirtió en un delicado collar de oro.
Guante de anestesia
- Si la persona es diestra, imaginar que la mano izquierda se relaja más y más. Cuando se relaja se va haciendo cada vez más pesada.
- Imaginar que la mano se sumerge lentamente en agua fría: las yemas de los dedos, todos los dedos, la palma y finalmente la mano entera. Sentir la mano hacerse cada vez más pesada y relajarse más y más.
- A medida que el agua se va enfriando más, notar que la mano se va entumeciendo y se siente un hormigueo. Concentrarse en las sensaciones de frío, entumecimiento al tiempo que se repite mentalmente "frío, hormigueo, entumecimiento", lentamente, una y otra vez.
- Pellízquese la mano entumecida con la otra mano. Sólo se sentirá cierta presión, pero no dolor. Si hubiera dolor s debería repetir el procedimiento anterior.
- Una vez entumecida la mano, desplazar el sentimiento de anestesia a otras partes del cuerpo, colocando la mano anestesiada sobre el área deseada y permitiendo que el sentimiento de anestesia invada esta área. Sentir la sensación de frío, hormigueo y entumecimiento fluyendo hacia la misma área y convirtiéndola en pesada, relajada y entumecida.
Ejemplo: Carla, que no había conseguido que su dolor de muelas mejorara con codeína, empleó esta técnica con éxito para liberarse de dicho dolor y así poder dormir toda la noche. Después de entumecer su mano, la puso en la mandíbula y sintió el frío y el entumecimiento aliviar su dolor de muelas.
Recontextualizar el dolor
Otra forma de controlar el dolor mediante la visualización es imaginar una causa diferente del dolor. Esto transforma el contexto en el que ocurre el dolor, y lo convierte en más tolerable. Por ejemplo, cuando una persona siente el agudo latido del dolor de muelas, puede imaginar que se está comiendo su helado favorito. El frío daña sus dientes, pero tiene un gusto delicioso.
Los dolores generales pueden transformarse en una cálida arena que azota su piel durante una tormenta en el transcurso de un excitante viaje por el desierto en caravana. El dolor de espaldas puede imaginarse como un pequeño accidente gracias al cual se consigue el triunfo en el último minuto de juego de un partido de fútbol. Un dolor de garganta crónico puede atribuirse a los ininterrumpidos discursos durante la última semana de una campaña presidencial. Cuanto más agradable sea la fantasía más tolerable será el dolor recontextualizado.
Imagine el tratamiento
(Los siguientes ejercicios están extraídos del libro de Carl Simonton "Estando bien otra vez")
- Relájese en un cómodo sillón con los pies en el suelo y las extremidades apoyadas de manera que no queden tensas. Asegúrese de estar tranquilo, de que la temperatura ambientales agradable y la iluminación suave.
- Use los ejercicios de relajación previamente explicados.
- Relájese en su lugar preferido unos pocos minutos.
- Cree una imagen mental de la enfermedad o daño. Imagínela de manera que tenga sentido para usted. Si una persona tiene un brazo roto, puede imaginarse las puntas desiguales del hueso prácticamente encajadas pero sin soldar. Si sufre una ulcera de estomago, puede imaginar la llaga viva e inflamada en las paredes del estomago.
- Dibuje mentalmente el tratamiento (mágico o científico) que eliminara el daño o enfermedad, o refuerce la capacidad que tiene su propio cuerpo para curarse. Si esta bajo tratamiento medico puede visualizar como el mismo trabaja con eficacia. Se puede imaginar el brazo roto permaneciendo tranquilo, encerrado en una caja protectora. Se puede imaginar leche o antiácidos cubriendo la úlcera con un liquido blanco calmante, que neutraliza el ácido y reduce la inflamación.
- Dibuje mentalmente las defensas y procesos físicos naturales que eliminan la enfermedad o daño. Imagina la sangre fluir nueva y roja, multiplicándose y formando una sustancia espesa y pegajosa que une las distintas partes del hueso. Imagine las células sanas multiplicarse y cubrir la ulcera, y las células blancas removiendo la suciedad y limpiando el área.
- Imagínese a sí mismo sano y libre de la enfermedad, el daño y el dolor. Imagine el hueso completamente sano, mas fuerte que nunca. Imagínese participando en sus actividades favoritas, sintiéndose feliz, sano y libre de dolores. Imagínese las paredes del estómago de un color sano rosado. Imagínese a si mismo sintiéndose sano y vital, divirtiéndose.
- Imagínese a sí mismo avanzando con éxito hacia la consecución de los objetivos propuestos en su vida. Imagínese participando en una carrera o practicando un deporte con sus amigos. Imagínese formando una familia feliz y sana. Imagínese a sí mismo realizando una excursión que hacia tiempo que quería hacer.
- Felicítese a sí mismo por participar en su recuperación. Imagínese haciendo este ejercicio tres veces al día en un estado de alerta y relajado.
Terapia de grupo
Las intervenciones médicas tratan los aspectos físicos de la enfermedad. Las psicológicas se orientan a las distorsiones de la autoestima y a los sentimientos de pérdida de control que acompañan el comienzo de una enfermedad. La terapia de grupo brinda la oportunidad de reunirse con otros en un entorno de apoyo para tratar los efectos de la enfermedad sobre ellos mismos. Da oportunidad a las personas de ver cómo los demás se están enfrentando a la enfermedad y contribuye a crear redes de apoyo que disminuyen los sentimientos de soledad y aislamiento. |
Bibliografía
Belloch, A; Sandín, B. (1996): "Manual de Psicopatología". McGraw-Hill/Interamericana de España.
Kaplan, H.; Sadock, B.; Grebb, J. (1997): "Sinopsis de Psiquiatría". Baltimore, Maryland, William Wilkins; Argentina, Editorial Panamericana.
Kaplan, H.; Sadock, B. (1996):"Terapia de grupo" Argentina, Editorial Panamericana.
Primera publicación realizada por la American Psychiatric Association: "DSM –IV, Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales" (1995). Barcelona. Masson.
Lazarus, R. & Folkman, S. (1986): "Estrés y procesos cognitivos". Barcelona, martinez Roca.
Seligman, M. (1981): "Indefensión". Madrid, Debate.
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